DEBERES
SÍ O DEBERES NO
Partiré para mi
análisis de una de las noticias que más polémica ha causado en las últimas
semanas, y es la noticia de que Finlandia, siento el país con un mejor
resultado en PISA, tienen la menor inversión de horas no lectivas en la realización de deberes escolares.
Desde los 7 hasta los 15 años, los estudiantes finlandeses asisten a 1.605 horas lectivas menos que los españoles. Y mientras en Finlandia los deberes en casa les ocupan media hora diaria, en España los alumnos trabajan con tareas escolares alrededor de 2 horas cada día en el hogar.
Desde mi punto de vista, he de decir que no siempre el mayor rendimiento de lo adquirido en el aula se consigue mediante un refuerzo basado en horas de deberes en casa. A veces, una mejor inversión del tiempo en el aula, o un planteamiento de actividades o recursos que motiven y potencien el aprendizaje de los niños, facilitará el que a los niños les sea más sencilla la adquisición de los conceptos.
Obviamente, se debe reforzar lo aprendido en el aula al llegar a casa, pero en mi opinión no es necesario imponer una carga de deberes inmensa, sino simplemente la necesaria y que sea realmente eso, un refuerzo. La clave del éxito no reside tanto en el tiempo de tareas que los niños empleen en casa, porque no es directamente proporcional el tiempo al éxito, sino que es directamente proporcional el éxito a la calidad de los ejercicios que se realicen.
Tenemos que pensar que el tiempo que quitamos a los niños mientras hacen los deberes en casa, es tiempo de aprendizaje no reglado que le estamos impidiendo adquirir, porque quizás en las situaciones que los niños más aprenden es en los ámbitos no formales, por ejemplo con la familia, cuando juegan en el parque con los otros niños, cuando salen a pasear o simplemente cuando pasan un rato jugando con sus hermanos.
Quizás deberíamos dejar de pensar en que lo importante reside en el logro de la máxima calificación, y debemos empezar a dar importancia a lo que realmente lo tiene, como es el que los niños de hoy en día lleguen a ser grandes personas mañana, y que adquieran aprendizajes significativos y que les sean útiles para el futuro. El objetivo final debe ser el que los niños sean grandes profesionales en el ámbito que realmente les apasione y que les motive.
Es importante la innovación y el uso de recursos vistosos y ricos que permitan maximizar al máximo las horas en el aula, para permitir de este modo que los niños se vayan a casa con todas las ideas bien adquiridas y estructuradas, y que al llegar a casa, el trabajo que lleven a cabo sea un trabajo autónomo que les permita hacer solidificar lo adquirido en el colegio.
Desde mi punto de vista, he de decir que no siempre el mayor rendimiento de lo adquirido en el aula se consigue mediante un refuerzo basado en horas de deberes en casa. A veces, una mejor inversión del tiempo en el aula, o un planteamiento de actividades o recursos que motiven y potencien el aprendizaje de los niños, facilitará el que a los niños les sea más sencilla la adquisición de los conceptos.
Obviamente, se debe reforzar lo aprendido en el aula al llegar a casa, pero en mi opinión no es necesario imponer una carga de deberes inmensa, sino simplemente la necesaria y que sea realmente eso, un refuerzo. La clave del éxito no reside tanto en el tiempo de tareas que los niños empleen en casa, porque no es directamente proporcional el tiempo al éxito, sino que es directamente proporcional el éxito a la calidad de los ejercicios que se realicen.
Tenemos que pensar que el tiempo que quitamos a los niños mientras hacen los deberes en casa, es tiempo de aprendizaje no reglado que le estamos impidiendo adquirir, porque quizás en las situaciones que los niños más aprenden es en los ámbitos no formales, por ejemplo con la familia, cuando juegan en el parque con los otros niños, cuando salen a pasear o simplemente cuando pasan un rato jugando con sus hermanos.
Quizás deberíamos dejar de pensar en que lo importante reside en el logro de la máxima calificación, y debemos empezar a dar importancia a lo que realmente lo tiene, como es el que los niños de hoy en día lleguen a ser grandes personas mañana, y que adquieran aprendizajes significativos y que les sean útiles para el futuro. El objetivo final debe ser el que los niños sean grandes profesionales en el ámbito que realmente les apasione y que les motive.
Es importante la innovación y el uso de recursos vistosos y ricos que permitan maximizar al máximo las horas en el aula, para permitir de este modo que los niños se vayan a casa con todas las ideas bien adquiridas y estructuradas, y que al llegar a casa, el trabajo que lleven a cabo sea un trabajo autónomo que les permita hacer solidificar lo adquirido en el colegio.

